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¿Sufres de una Uña Encarnada? Descubre la Solución Definitiva 🛑

Pocas molestias en los pies son tan agudas y limitantes como las provocadas por una uña encarnada. Ese dolor punzante al caminar, al rozar las sábanas o simplemente al intentar ponerse un zapato, es una señal clara de que algo no va bien en el borde de tu uña.

Aunque el término médico es onicocriptosis, comúnmente la conocemos como uña encarnada, uña enterrada o uña enclaustrada. Esta afección ocurre cuando el borde de la uña lesiona la piel blanda de los dedos (generalmente en el dedo gordo), provocando inflamación, dolor intenso, enrojecimiento y, si no se trata a tiempo, infección.

¿Por qué aparece una uña encarnada?

Para tratar el problema eficazmente, primero debemos entender su origen. La aparición de una uña encarnada suele deberse a una combinación de factores:

  1. Corte inadecuado: Es la causa más frecuente. Cortar las uñas redondeando demasiado las esquinas facilita que, al crecer, la uña se introduzca en la piel.

  2. Calzado incorrecto: Zapatos de punta estrecha o muy ajustados presionan los dedos entre sí, empujando la piel contra la lámina ungueal.

  3. Morfología de la uña: Algunas personas tienen uñas muy curvadas o con forma de «teja» por genética, lo que predispone enormemente a sufrir de uña encarnada.

  4. Traumatismos: Un pisotón o un golpe fuerte practicando deporte puede alterar el crecimiento y provocar que la uña se encarne.

Soluciones Podológicas: ¿Qué podemos hacer por ti?

Es crucial evitar los «remedios caseros» (como intentar cortar la esquina uno mismo en el baño), ya que esto suele agravar la infección y convertir una uña encarnada leve en un problema más complejo.

En la clínica, abordamos la uña encarnada desde dos enfoques principales, dependiendo de la gravedad y la recurrencia del problema:

1. Tratamiento Conservador (Quiropodia)

Si es la primera vez que ocurre o la infección es leve, el podólogo realizará una limpieza del canal ungueal. Mediante técnicas indoloras y material estéril, se retira la espícula (el trozo de uña clavado) que está causando el dolor.

Además, en casos donde la uña tiene una forma complicada, podemos aplicar tratamientos de reeducación ungueal. Tras estudiar el caso se podría aplicar un tratamiento para favorecer el correcto crecimiento de la uña y evitar que vuelva a convertirse en una uña encarnada.

2. Cirugía de la Uña Encarnada

Cuando el problema es recurrente y la uña encarnada vuelve a aparecer cada pocos meses a pesar de los cuidados conservadores, la solución definitiva es la cirugía.

No debes asustarte por la palabra «cirugía». Se trata de una intervención ambulatoria, sencilla y realizada con anestesia local. La técnica más habitual no consiste en arrancar la uña completa, sino en realizar una matricectomía. Esto significa que eliminamos únicamente la raíz del borde de la uña que se clava. De esta forma, la uña sigue creciendo estética y funcional, pero ligeramente más estrecha, asegurando que nunca más se vuelva a clavar en la piel.

Recupera tu bienestar

No te acostumbres a vivir con dolor. Una uña encarnada tiene solución y, en manos de un podólogo experto, el alivio suele ser inmediato. Si notas los primeros síntomas, acude a consulta para valorar si necesitas un corte correctivo o una solución definitiva.

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